{"id":1676,"date":"2026-07-22T09:52:31","date_gmt":"2026-07-22T14:52:31","guid":{"rendered":"https:\/\/aflorebooks.com\/?post_type=digital-library&#038;p=1676"},"modified":"2026-07-22T09:52:32","modified_gmt":"2026-07-22T14:52:32","slug":"capitulo-4","status":"publish","type":"digital-library","link":"https:\/\/aflorebooks.com\/es\/digital-library\/el-alienista\/capitulo-4\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo 4: Una teor\u00eda nueva"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-group alignwide has-ast-global-color-5-color has-text-color has-link-color wp-elements-16083cb54f096db210a623eb34a15094 is-horizontal is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-d2bdd8ba wp-block-group-is-layout-flex\" style=\"margin-top:0;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50);padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--50);padding-left:0;font-size:15px\"><div class=\"wp-block-post-time-to-read\">5\u20137 minutes<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-time-to-read\">1.132 words<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-b0cb743f wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"padding-top:var(--wp--preset--spacing--30);padding-right:var(--wp--preset--spacing--30);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);padding-left:var(--wp--preset--spacing--30);font-size:18px\">\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Al paso que do\u00f1a Evarista, en l\u00e1grimas, iba dirigi\u00e9ndose a R\u00edo de Janeiro, Sim\u00e3o Bacamarte estudiaba por todos lados una cierta idea reformadora y nueva, apropiada para ampliar las bases de la psicolog\u00eda. Todo el tiempo que le sobraba de los cuidados de la Casa Verde era poco para andar en la calle, o de casa en casa, conversando con la gente, sobre treinta mil asuntos, y pausando los di\u00e1logos con una mirada que met\u00eda miedo hasta a los m\u00e1s heroicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda por la ma\u00f1ana \u2014hab\u00edan pasado tres semanas\u2014 estando Crispim Soares ocupado en temperar un medicamento, se acercaron a decirle que el alienista lo mandaba llamar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Se trata de un asunto importante, seg\u00fan lo que \u00e9l me dijo \u2014a\u00f1adi\u00f3 el portador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crispim empalideci\u00f3. \u00bfQu\u00e9 cuesti\u00f3n importante pod\u00eda ser, sino alguna noticia de la comitiva, y especialmente de su mujer? Porque este tema debe quedar claramente definido, pues puede que insistan en eso los cronistas: Crispim amaba a su mujer y, desde los treinta a\u00f1os, nunca hab\u00edan estado separados un solo d\u00eda. As\u00ed se explican los mon\u00f3logos que \u00e9l hac\u00eda ahora, y que sus criados le o\u00edan decir a menudo: \u00abAnda, bien hecho, \u00bfqui\u00e9n te mand\u00f3 consentir el viaje de Ces\u00e1ria? \u00a1Adulador, infame adulador! Solo para adular al doctor Bacamarte. Pues ahora agu\u00e1ntate; anda, agu\u00e1ntate, alma de lacayo, pusil\u00e1nime, vil, miserable. Dices &#8220;am\u00e9n&#8221; a todo, \u00bfno? \u00a1Ah\u00ed tienes el lucro, canalla!\u00bb. Y muchos otros nombres feos, que un hombre no debe decir a los dem\u00e1s, a lo sumo a s\u00ed mismo. De aqu\u00ed a imaginar el efecto del recado hay una nada. Ni bien \u00e9l lo recibi\u00f3, dej\u00f3 a un lado los medicamentos y vol\u00f3 hacia la Casa Verde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sim\u00e3o Bacamarte lo recibi\u00f3 con la alegr\u00eda propia de un sabio, una alegr\u00eda abrochada de circunspecci\u00f3n hasta el cuello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Estoy muy contento \u2014dijo \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfNoticias de nuestra gente? \u2014pregunt\u00f3 el boticario con la voz tr\u00e9mula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alienista hizo un gesto magn\u00edfico y respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Se trata de algo m\u00e1s importante, se trata de un experimento cient\u00edfico. Digo experimento, porque no me atrevo a asegurar desde ya mi idea; ni la ciencia es otra cosa, se\u00f1or Soares, sino una investigaci\u00f3n constante. Se trata, pues, de un experimento, pero un experimento que va a cambiar la faz de la tierra. La locura, objeto de mis estudios, era hasta ahora una isla perdida en el oc\u00e9ano de la raz\u00f3n; comienzo a sospechar que es un continente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dijo esto y se call\u00f3 para estudiar el pasmo del boticario. Despu\u00e9s explic\u00f3 ampliamente su idea. En su concepto, la insania se extend\u00eda por una vasta superficie de cerebros; y descubri\u00f3 esto con gran copiosidad de raciocinios, de textos, de ejemplos. Los ejemplos los encontr\u00f3 en la historia y en Itagua\u00ed, pero, como un extraordinario esp\u00edritu que era, reconoci\u00f3 el peligro de citar todos los casos de Itagua\u00ed, y se refugi\u00f3 en la historia. As\u00ed, mencion\u00f3 especialmente a algunos personajes c\u00e9lebres, S\u00f3crates, que ten\u00eda un demonio familiar, Pascal, que ve\u00eda un abismo a la izquierda, Mahoma, Caracalla, Domiciano, Cal\u00edgula, etc., una fila de casos y personas, en la que conjuntamente se encontraban entidades odiosas y entidades rid\u00edculas. Y como el boticario se hab\u00eda sorprendido de tal mezcolanza, el alienista le dijo que todo era la misma cosa, y hasta a\u00f1adi\u00f3 sentenciosamente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La ferocidad, se\u00f1or Soares, es en realidad lo grotesco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Maravilloso, muy maravilloso! \u2014exclam\u00f3 Crispim Soares levantando las manos al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la idea de ampliar el territorio de la locura, la encontr\u00f3 el boticario extravagante; pero la modestia, principal adorno de su esp\u00edritu, no le admiti\u00f3 confesar otra cosa m\u00e1s que un noble entusiasmo; la declar\u00f3 sublime y verdadera, y a\u00f1adi\u00f3 que era \u00abmotivo de matraca\u00bb. Esta expresi\u00f3n no tiene equivalente en el estilo moderno. En aquellos tiempos, Itagua\u00ed, que como las dem\u00e1s villas, aldeas y pueblos de la colonia, no dispon\u00eda de imprenta, ten\u00eda dos modos de divulgar una noticia: o por medio de carteles manuscritos y clavados en la puerta de la municipalidad y de la iglesia matriz \u2014o por medio de matraca. He aqu\u00ed en qu\u00e9 consist\u00eda esta segunda costumbre. Se contrataba a un hombre, por uno o m\u00e1s d\u00edas, para andar por las calles del poblado con una matraca en la mano. De cuando en cuando tocaba la matraca, se reun\u00eda la gente y \u00e9l anunciaba lo que le encomendaban \u2014un remedio para fiebres intermitentes, unas tierras labrant\u00edas, un soneto, un donativo eclesi\u00e1stico, las mejores tijeras de la villa, el m\u00e1s bello discurso del a\u00f1o, etc. El sistema ten\u00eda inconvenientes para la paz p\u00fablica; pero se conservaba por la gran energ\u00eda de divulgaci\u00f3n que pose\u00eda. Por ejemplo, uno de los ediles \u2014aquel justamente que m\u00e1s se hab\u00eda opuesto a la creaci\u00f3n de la Casa Verde\u2014 disfrutaba de la reputaci\u00f3n de perfecto educador de serpientes y monos, y la verdad es que nunca hab\u00eda domesticado a uno solo de esos animales; pero ten\u00eda el esmero de hacer trabajar la matraca todos los meses. Y dicen las cr\u00f3nicas que algunas personas afirmaban haber visto serpientes de cascabel bailando en el pecho del edil; afirmaci\u00f3n perfectamente falsa y que solo se deb\u00eda a la absoluta confianza en el sistema. Es verdad, es verdad, no todos los m\u00e9todos del antiguo r\u00e9gimen merecen el desprecio de nuestro siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hay algo mejor que anunciar mi idea, es practicarla \u2014respondi\u00f3 el alienista a la insinuaci\u00f3n del boticario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el boticario, sin discrepar perceptiblemente de este modo de ver, le dijo que s\u00ed, que era mejor comenzar por la ejecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Siempre habr\u00e1 tiempo para retumbar la matraca \u2014concluy\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sim\u00e3o Bacamarte reflexion\u00f3 a\u00fan por un instante, y dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Suponiendo que el esp\u00edritu humano es una vasta ostra, mi fin, se\u00f1or Soares, es ver si puedo extraer la perla, que es la raz\u00f3n; en otros t\u00e9rminos, demarquemos definitivamente los l\u00edmites de la raz\u00f3n y de la locura. La raz\u00f3n es el perfecto equilibrio de todas las facultades; fuera de eso hay insania, insania y solo insania.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vicario Lopes, a quien \u00e9l confi\u00f3 la nueva teor\u00eda, declar\u00f3 con sinceridad que no llegaba a entenderla, que era una obra absurda y, si no era absurda, era tan colosal que no merec\u00eda principio de ejecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Con la definici\u00f3n actual, que es la de todos los tiempos \u2014a\u00f1adi\u00f3\u2014, la locura y la raz\u00f3n est\u00e1n perfectamente delimitadas. Se sabe d\u00f3nde una acaba y d\u00f3nde la otra comienza. \u00bfPara qu\u00e9 traspasar la cerca?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre el labio fino y discreto del alienista roz\u00f3 la vaga sombra de una intenci\u00f3n de risa, en que el desd\u00e9n ven\u00eda acompa\u00f1ado de la conmiseraci\u00f3n; pero ninguna palabra sali\u00f3 de sus ilustres entra\u00f1as. La ciencia qued\u00f3 contenta al extenderle la mano a la teolog\u00eda \u2014con tal seguridad que la teolog\u00eda no supo en fin si deb\u00eda creer en s\u00ed o en la otra. Itagua\u00ed y el universo quedaban al borde de una revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-ast-global-color-5-color has-alpha-channel-opacity has-ast-global-color-5-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ap\u00f3yanos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adquiera la versi\u00f3n original impresa o digital de <em>El alienista<\/em> de Machado de Assis, traducida por Pablo Alejos Flores. 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