{"id":1701,"date":"2026-07-22T10:35:38","date_gmt":"2026-07-22T15:35:38","guid":{"rendered":"https:\/\/aflorebooks.com\/?post_type=digital-library&#038;p=1701"},"modified":"2026-07-22T10:35:40","modified_gmt":"2026-07-22T15:35:40","slug":"capitulo-12","status":"publish","type":"digital-library","link":"https:\/\/aflorebooks.com\/es\/digital-library\/el-alienista\/capitulo-12\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo 12: El final del \u00a7 4\u00ba"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-group alignwide has-ast-global-color-5-color has-text-color has-link-color wp-elements-16083cb54f096db210a623eb34a15094 is-horizontal is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-d2bdd8ba wp-block-group-is-layout-flex\" style=\"margin-top:0;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50);padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--50);padding-left:0;font-size:15px\"><div class=\"wp-block-post-time-to-read\">8\u201312 minutes<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-post-time-to-read\">1.889 words<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-b0cb743f wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"padding-top:var(--wp--preset--spacing--30);padding-right:var(--wp--preset--spacing--30);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);padding-left:var(--wp--preset--spacing--30);font-size:18px\">\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Acabaron las celebraciones, volvieron a estar unidas las familias, todo parec\u00eda estar nuevamente en armon\u00eda. Reinaba el orden, la municipalidad ejerc\u00eda otra vez el gobierno, sin ninguna presi\u00f3n externa; el propio presidente y el edil Freitas volvieron a sus puestos. El barbero Porf\u00edrio, con la experiencia de lo sucedido, habiendo \u00abprobado todo\u00bb, como el poeta dijo de Napole\u00f3n, y alguna cosa m\u00e1s, porque Napole\u00f3n no prob\u00f3 la Casa Verde, el barbero encontr\u00f3 preferible la gloria oscura de la navaja y de las tijeras a las calamidades brillantes del poder; fue, es verdad, procesado; pero la poblaci\u00f3n de la villa implor\u00f3 la clemencia de Su Majestad; a eso se debe el perd\u00f3n. Jo\u00e3o Pina fue absuelto, considerando que \u00e9l hab\u00eda derrocado a un rebelde. Los cronistas piensan que de este hecho es que naci\u00f3 nuestro refr\u00e1n: \u00abladr\u00f3n que roba ladr\u00f3n tiene cien a\u00f1os de perd\u00f3n\u00bb; refr\u00e1n inmoral, es cierto, pero inmensamente \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solo se acabaron las quejas contra el alienista, sino hasta ning\u00fan resentimiento qued\u00f3 de los actos que \u00e9l hab\u00eda llevado a cabo; a\u00f1adiendo que los reclusos de la Casa Verde, desde que \u00e9l los hab\u00eda declarado plenamente juiciosos, se sintieron pose\u00eddos de profundo reconocimiento y f\u00e9rvido entusiasmo. Muchos decidieron que el alienista merec\u00eda un trato especial y organizaron, en su honor, un baile, al cual le siguieron otros bailes y almuerzos. Dicen las cr\u00f3nicas que do\u00f1a Evarista, al principio, hab\u00eda tenido la idea de separarse de su c\u00f3nyuge, pero el dolor de perder la compa\u00f1\u00eda de tan gran hombre venci\u00f3 cualquier resentimiento de amor propio, y la pareja lleg\u00f3 a ser a\u00fan m\u00e1s feliz que antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No menos \u00edntima qued\u00f3 la amistad entre el alienista y el boticario. Este concluy\u00f3, del oficio de Sim\u00e3o Bacamarte, que la prudencia es la primera de las virtudes en tiempos de revoluci\u00f3n, y apreci\u00f3 mucho la magnanimidad del alienista, que, al darle la libertad, le extendi\u00f3 su mano de viejo amigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es un gran hombre \u2014le dijo \u00e9l a su mujer, refiri\u00e9ndose a aquella circunstancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es necesario hablar del albardero, de Costa, de Coelho, de Martim Brito y otros, especialmente nombrados en este escrito; basta decir que pudieron ejercer libremente sus h\u00e1bitos anteriores. El propio Martim Brito, recluso por un discurso en el que hab\u00eda elogiado enf\u00e1ticamente a do\u00f1a Evarista, hizo ahora otro en honor al insigne m\u00e9dico: \u00abcuyo excelent\u00edsimo car\u00e1cter, elevando las alas mucho m\u00e1s arriba del Sol, dej\u00f3 debajo de s\u00ed a todos los dem\u00e1s esp\u00edritus de la tierra\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Agradezco sus palabras \u2014replic\u00f3 el alienista\u2014 y a\u00fan no me arrepiento de haberle devuelto la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la municipalidad, que hab\u00eda respondido al oficio de Sim\u00e3o Bacamarte, con la excepci\u00f3n de que oportunamente se pronunciar\u00eda con respecto al final del \u00a7 4\u00ba, trat\u00f3 en fin de legislar sobre este. Fue adoptada, sin debate, una norma municipal que autorizaba al alienista agasajar en la Casa Verde a las personas que se encontraran en goce del perfecto equilibrio de las facultades mentales. Y porque la experiencia de la municipalidad hab\u00eda sido dolorosa, estableci\u00f3 la cl\u00e1usula de que esa autorizaci\u00f3n era provisoria, limitada a un a\u00f1o, con el fin de que se experimentara la nueva teor\u00eda psicol\u00f3gica, pudiendo la municipalidad, incluso antes de aquel plazo, mandar cerrar la Casa Verde, si eso se le llegara a aconsejar por motivos de orden p\u00fablico. El edil Freitas propuso tambi\u00e9n la declaraci\u00f3n de que, en ning\u00fan caso, fueran los ediles encerrados en el asilo de los alienados: cl\u00e1usula que se acept\u00f3, aprobada e incluida dentro de la norma, a pesar de los reclamos del edil Galv\u00e3o. El argumento principal de este magistrado es que la municipalidad, al legislar sobre un experimento cient\u00edfico, no pod\u00eda excluir a sus miembros de las consecuencias de la ley; la excepci\u00f3n era odiosa y rid\u00edcula. Apenas hab\u00eda proferido estas duras palabras, rompieron los ediles en altos gritos contra la audacia e insensatez de su colega; pero este los oy\u00f3 y se limit\u00f3 a decir que votaba en contra de la excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La edilidad\u2014concluy\u00f3 \u00e9l\u2014 no nos da ning\u00fan poder especial ni nos despoja del esp\u00edritu humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sim\u00e3o Bacamarte acept\u00f3 la norma con todas las restricciones. En cuanto a la exclusi\u00f3n de los ediles, declar\u00f3 que tendr\u00eda un disgusto profundo si fuera obligado a encerrarlos en la Casa Verde; pero la cl\u00e1usula era la mejor prueba de que ellos no padec\u00edan del perfecto equilibrio de las facultades mentales. No suced\u00eda lo mismo con el edil Galv\u00e3o, cuyo acierto en la objeci\u00f3n hecha, y cuya moderaci\u00f3n en la respuesta dada a las diatribas de sus colegas, mostraban de su parte un cerebro bien organizado; por lo que rogaba a la municipalidad que se lo entregara. La municipalidad, sinti\u00e9ndose a\u00fan agraviada por el proceder del edil Galv\u00e3o, evalu\u00f3 el pedido del alienista y vot\u00f3 un\u00e1nimemente la entrega.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se entiende que, por la teor\u00eda nueva, no bastaba un hecho o un dicho para encerrar a alguien en la Casa Verde; era necesario un largo an\u00e1lisis, una vasta investigaci\u00f3n del pasado y del presente. El padre Lopes, por ejemplo, solo fue capturado treinta d\u00edas despu\u00e9s de publicada la norma, la mujer del boticario, despu\u00e9s de cuarenta. La reclusi\u00f3n de esta se\u00f1ora llen\u00f3 a su c\u00f3nyuge de indignaci\u00f3n. Crispim Soares sali\u00f3 de casa echando humo y declarando a quienes encontraba que iba a arrancarle las orejas al tirano. Un sujeto, adversario del alienista, al o\u00edr en la calle esa noticia, olvid\u00f3 sus motivos de disidencia y corri\u00f3 hacia la casa de Sim\u00e3o Bacamarte para informarle del peligro que corr\u00eda. Sim\u00e3o Bacamarte se mostr\u00f3 grato al procedimiento de su adversario, y pocos minutos le bastaron para conocer la rectitud de sus sentimientos, la buena fe, el respeto humano, la generosidad; le apret\u00f3 mucho las manos y lo encerr\u00f3 en la Casa Verde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Un caso de estos es raro \u2014le dijo \u00e9l a su mujer pasmada\u2014. Ahora esperemos a nuestro Crispim.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crispim Soares entr\u00f3. El dolor hab\u00eda vencido a la rabia, el boticario no le arranc\u00f3 las orejas al alienista. Este consol\u00f3 a su confidente, asegur\u00e1ndole que no se trataba de un caso perdido; tal vez la mujer ten\u00eda alguna lesi\u00f3n cerebral; iba a examinarla con mucha atenci\u00f3n; pero antes de eso no pod\u00eda dejarla en la calle. Y, pareci\u00e9ndole ventajoso reunirlos, porque la astucia y picard\u00eda del marido podr\u00edan de cierto modo curar la belleza moral que \u00e9l hab\u00eda descubierto en la esposa, dijo Sim\u00e3o Bacamarte:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Usted trabajar\u00e1 durante el d\u00eda en la botica, pero desayunar\u00e1 y almorzar\u00e1 con su mujer, y ac\u00e1 pasar\u00e1 las noches, y los domingos y d\u00edas santos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propuesta coloc\u00f3 al pobre boticario en la situaci\u00f3n del asno de Burid\u00e1n. Quer\u00eda vivir con su mujer, pero tem\u00eda volver a la Casa Verde; y en esa lucha estuvo por alg\u00fan tiempo, hasta que do\u00f1a Evarista lo sac\u00f3 de la duda, prometiendo que se encargar\u00eda de ver a su amiga y de transmitir los recados de uno al otro. Crispim Soares le bes\u00f3 las manos con gratitud. Este \u00faltimo rasgo de ego\u00edsmo pusil\u00e1nime le pareci\u00f3 sublime al alienista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al cabo de cinco meses, estaban alojadas unas dieciocho personas; pero Sim\u00e3o Bacamarte no se ablandaba; iba de calle en calle, de casa en casa, escudri\u00f1ando, interrogando, estudiando; y cuando pillaba a un enfermo lo llevaba con la misma alegr\u00eda con que otrora los arreaba por docenas. Esa misma desproporci\u00f3n confirmaba la teor\u00eda nueva; se hab\u00eda encontrado, finalmente, la verdadera patolog\u00eda cerebral. Un d\u00eda, consigui\u00f3 meter a la Casa Verde al juez de fuera; pero proced\u00eda con tanto escr\u00fapulo que no lo hizo sino hasta despu\u00e9s de estudiar minuciosamente todos sus actos e interrogar a los m\u00e1s prestigiosos de la villa. M\u00e1s de una vez estuvo a punto de encerrar a personas perfectamente desequilibradas; fue lo que pas\u00f3 con un abogado, en quien reconoci\u00f3 tan gran conjunto de cualidades morales y mentales que era peligroso dejarlo en la calle. Mand\u00f3 encerrarlo; pero su agente, desconfiado, le pidi\u00f3 si primero pod\u00eda hacer un experimento; luego fue a hablar con un compadre, demandado por un testamento falso, y le aconsej\u00f3 que tomara como abogado a Salustiano; era el nombre de la persona en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Entonces, \u00bfle parece&#8230;?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Sin duda: vaya, confiese todo, la verdad entera, sea cual fuere, y conf\u00edele su causa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hombre fue a hablar con el abogado, confes\u00f3 haber falsificado el testamento y acab\u00f3 pidi\u00e9ndole que tomara su causa. No se neg\u00f3 el abogado, estudi\u00f3 los papeles, aleg\u00f3 largamente y prob\u00f3 a todas luces que el testamento era m\u00e1s que verdadero. La inocencia del acusado fue solemnemente proclamada por el juez, y la herencia pas\u00f3 a sus manos. El distinguido jurisconsulto le debi\u00f3 a este experimento la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nada se le escapa a un esp\u00edritu singular y penetrante. Sim\u00e3o Bacamarte, que desde hace alg\u00fan tiempo notaba la diligencia, la sagacidad, la paciencia, la moderaci\u00f3n de aquel agente, reconoci\u00f3 la habilidad y el tino con que \u00e9l hab\u00eda llevado a cabo un experimento tan arriesgado y complicado, y decidi\u00f3 encerrarlo de inmediato en la Casa Verde; encima le dio uno de los mejores cuartos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los alienados fueron alojados por clases. Se hizo una galer\u00eda de modestos, es decir, de los locos en quienes predominaba esta perfecci\u00f3n moral; otra de tolerantes, otra de ver\u00eddicos, otra de sencillos, otra de leales, otra de magn\u00e1nimos, otra de sensatos, otra de honestos, etc. Naturalmente, las familias y los amigos de los reclusos bramaban en contra de la teor\u00eda; y algunos intentaron forzar a la municipalidad a anular el permiso. Pero la municipalidad no hab\u00eda olvidado el lenguaje del edil Galv\u00e3o y, si llegaba a anular el permiso, iba a verlo en la calle y restituido a su puesto; por lo que se rehus\u00f3. Sim\u00e3o Bacamarte comunic\u00f3 a los ediles, no agradeci\u00e9ndoles, sino felicit\u00e1ndolos por ese acto de venganza personal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desesperanzados de la legalidad, algunos de los se\u00f1ores con m\u00e1s prestigio de la villa acudieron secretamente al barbero Porf\u00edrio y le garantizaron todo el apoyo de gente, dinero e influencia en la corte real, si \u00e9l se pusiera al frente de otro movimiento en contra de la municipalidad y el alienista. El barbero les respondi\u00f3 que no; que la ambici\u00f3n lo hab\u00eda llevado, desde el principio, a infringir las leyes, pero que \u00e9l se hab\u00eda enmendado, reconociendo su propio error y la poca consistencia de la opini\u00f3n de sus mismos secuaces; que la municipalidad hab\u00eda decidido autorizar el nuevo experimento del alienista, por un a\u00f1o: cab\u00eda entonces, o esperar el fin del plazo, o solicit\u00e1rselo al virrey, en caso la misma municipalidad rechazara el pedido. Jam\u00e1s aconsejar\u00eda el empleo de un recurso que \u00e9l vio fallar en sus manos, y eso a cambio de muertes y heridas que ser\u00edan su eterno remordimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 me est\u00e1 diciendo? \u2014pregunt\u00f3 el alienista cuando un agente secreto le cont\u00f3 la conversaci\u00f3n del barbero con los m\u00e1s prestigiosos de la villa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos d\u00edas despu\u00e9s, el barbero era encerrado en la Casa Verde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Preso por tener rabia, preso por no tener rabia! \u2014exclam\u00f3 el infeliz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lleg\u00f3 el fin del plazo, la municipalidad autoriz\u00f3 un plazo suplementario de seis meses para la prueba de los medios terap\u00e9uticos. El desenlace de este episodio de la cr\u00f3nica itaguayense es de tal categor\u00eda, y tan inesperado, que merec\u00eda nada menos que diez cap\u00edtulos de explicaci\u00f3n; pero me contento con uno, que ser\u00e1 el remate de la narrativa, y uno de los m\u00e1s bellos ejemplos de convicci\u00f3n cient\u00edfica y abnegaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-ast-global-color-5-color has-alpha-channel-opacity has-ast-global-color-5-background-color has-background\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ap\u00f3yanos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adquiera la versi\u00f3n original impresa o digital de <em>El alienista<\/em> de Machado de Assis, traducida por Pablo Alejos Flores. 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