- s.f. Especie de ladrillo fino, por lo común cuadrado, de mayor o menor tamaño, que sirve para pavimentos. Hácense también de piedra, y su destino más general es para el solado de las aceras.
[…] cada baldosa de la ribera, cortada, raspada, y asentada con barro, a veinte y cuatro maravedís.
Pragmática de tasas de 1680
[…] mullía el pavimento y cubría sus anchas y azules baldosas de pizarra, una alfombra de juncia y espadaña, etc.
Nicomedes Pastor Díaz
- Alb. La buena baldosa debe ser lo menos porosa posible y bastante dura y compacta, produciendo un sonido claro cuando se la golpea con un cuerpo duro. Se hacen lo mismo que los ladrillos, escogiendo mejor las tierras y cociéndolas con mayor cuidado. El precio en Madrid de la tosca, que se llama de la ribera y tiene 12 pulgadas de lado, es de 38 reales el ciento, y el de la prensada, 50 reales.
Además de las tierras arcillosas se han empleado otras materias en la fabricación de baldosas. De yeso, añadido de una corta porción de cal, alumbre y cola con alguna arenilla, son las que ha construido Mr. Dumesnil, que denominaba de yeso compuesto. Se coloreaba la mezcla con ocre amarillo. Otras se hacen de una mezcla de yeso y alumbre, llamado mármol artificial y empleado en algunos puntos de Italia; otras, de cal hidráulica de Try, y, por último, las de cemento hidráulico comprimido, coloreadas de diversos tonos y con dibujos incrustados que están dando muy buenos resultados prácticos. De estas últimas hay fábricas en Francia, en Moissac, Porte-de-France, Havre y Cette, y en España, en Barcelona.
Empleada en lo antiguo la piedra en losas o en mosaicos para la construcción de los pavimentos, no se encuentran las baldosas de barro cocido hasta los siglos X y XI, barnizándose luego y convirtiéndose en los azulejos. Cuando más en boga estuvieron las baldosas fue en el siglo XIII; su ornamentación, sencilla en un principio, fue complicándose con dibujos geométricos, heráldicos o historiados, y se casaron unas con otras para componer dibujos en que entraban cuatro baldosas, y en ocasiones hasta dieciséis para completar un adorno.
Baldosa barnizada
La que tiene pintada y barnizada su superficie exterior presentándose de un solo color.
Baldosa de la ribera
Nombre con que se distingue en Madrid la tosca u ordinaria porque procede de la ribera del Jarama.
Baldosa de solar
La común cuadrada que tiene un pie de lado.
Baldosa fina
La compacta y capaz de admitir pulimento, como la de Toledo.
Baldosa hidráulica
La construida con cemento hidráulico comprimido, de formas, dimensiones y colores variados.
Baldosa ordinaria
La construida con arcillas que tienen en suspensión detritos vegetales por lo que resultan muy porosas, como las de la ribera del Jarama.
Baldosa prensada
La que ha recibido en la masa una fuerte compresión para hacerla más compacta y resistente.
Baldosa sepulturera
La de mayor tamaño que el regular que es de un pie. Se las emplea para formar repisas y cornisas que se han de hacer de yeso.
Baldosa triangular
V. chuleta.
