[…] vi jigote que bullía en un ardor terrible.
Quevedo
A la caterva de la chinche inmunda
Villaviciosa
Prevenga del infierno una caldera…
Entre sus aguas infernales se hunda
Y allí su mal hedor bullendo acabe.
- Moverse, agitarse una cosa a semejanza, en cierto modo, del agua que está hirviendo; como la sangre, el agua corriente, etc.
La ninfa, pues, la sonorosa plata
Góngora
bullir sintió del arroyuelo apenas.
La sangre que bulle más quiere tararira que dineros, y gusto que dádivas.
Quevedo
- Moverse, agitarse a semejanza en cierta manera, de los borbollones del agua hirviendo, muchos insectos reunidos, etc.
Tal bulle en torno de un montón de espigas
Maury
Colonia audaz de próvidas hormigas.
- Moverse, agitarse una persona con excesiva viveza; no parar un momento, no estarse quieta en ninguna parte.
[…] no hacía sino chillar y bullir.
Quevedo
Mira cuál corre, en polisón vestido,
Jovellanos
Por las mañanas de un burdel a otro
Y entre alcahuetas y rufianes bulle.
[…] se estiraba y tendía de tal manera, que parecía muerto, y allí perseveraba sin bullirse, esperando su ventura.
Fray Luis de Granada
[…] pero viendo que el que tenía asido no se bullía ni meneaba, etc.
Cervantes
- fig.figurado More Ocurrir con mucha frecuencia y actividad cosas de una misma naturaleza; v.g.verbigracia More: Allí bullían las onzas de oro; bullir los planes de defensa.
Bulla moneda, y dure el pleito lo que durare.
La Celestina
Esto se proveyó así en Roma por los muchos movimientos de guerra que acá cada día de nuevo bullían.
Ambrosio de Morales
[…] pero bullían estas pláticas especialmente en Alemania.
Varen de Soto
[…] lo que detuvo al villano no fueron las voces de Sancho, sino el ver que Don Quijote no bullía pie ni mano.
Cervantes
El agua se las riega
Meléndez
Con sus linfas sutiles
Y el céfiro templado
Se las bulle apacible.
El cieno cuanto más se bulle, peor huele.
Fray Luis de Granada
Bullirle a uno una cosa
fr.fig.fam.frase figurada y familiar More con que se explica el deseo vehemente que se tiene de algo; como bullirle a uno los pies, cuando ve bailar a otro.
Bullirle a uno una idea, afecto, etc.
Agitarle su constante y activa impresión, el cerebro o el corazón.
Confieso que me tentó la curiosidad y que me bullía el saber lo que encerraba el bolsón.
J. Polo de Medina
¡Cuál me bulle
Bretón de los Herreros
El corazón de alegría!
