[…] ¡oh, flor de la caballería, que con solo un garrotazo acabaste la carrera de tus tan bien gastados años!
Cervantes
Dadle fuerte, les decía, muera a garrotazos ese temerario; etc.
Isla
— ¡Toma! ¿Y qué función de aldea
Bretón de los Herreros
No se acaba a garrotazos?
